Representación inicial
José Miguel Ramón Auducto Fernández y Félix, quien más tarde seria internacionalmente conocido como el primer presidente de México Guadalupe Victoria, nació un día lluvioso en la pequeña ciudad de Tamazula de la Nueva Vizcaya en 1786 en el seno de una familia burguesa, perdiendo a sus padres a muy temprana edad en un accidente cuando regresaban de Europa, este hecho le produjo una enfermedad que le causaba epilepsia, la cual se le fue acrecentando cada vez más cuando se sentía presionado que no podía controlarse con medicamento, tuvo la necesidad de crecer con su tío materno, quien se dedicaba a la vida religiosa, por lo que en sus ratos libres solía llevarlo a la iglesia donde era clérigo y le fue inculcando ideas de servicio al prójimo lo que hizo que se metiera de seminarista para consagrarse a Dios, al ver la situación que vivían los pobres quiso hacer algo para ayudarlos y pensó que la única solución era protegerlos desde las leyes. Por lo que se dirigió a la Ciudad de México a estudiar jurisprudencia en el Colegio de San Idelfonso, allí conoció a compañeros y maestros que compartían sus mismos ideales de justicia, le hicieron comprender que era necesario una variación en el poder monárquico para conseguir un cambio radical en la sociedad novohispana. Al estallar la lucha de Independencia estaba deseoso de participar pero su vida tuvo un giro inesperado con la enfermedad de su tío, que lo hizo regresar a su pueblo natal, pero esto no impidió que se mantuviera en contacto con sus compañeros a través de misivas. Le llegaron rumores de las gentes que iban de paso de que José María Morelos y Pavón plasmó su ideario social y político en un documento al que le llamo “Sentimientos de la Nación” creando empatía con él. Al morir su benefactor donó su herencia a la causa independentista, y partió al frente de batalla como voluntario de un regimiento que marcho rumbo a la ciudad de Oaxaca para reunirse con las tropas de Morelos y enfrentarse al ejercito realista, motivado por lograr las mismas ideas de sacudirse el yugo español, inesperadamente lanzó su espada al tiempo que decía:- “ va mi espada en prenda y yo voy por ella” – se lanzó al rescate de su arma contagiando su entusiasmo a sus compañeros que valerosos lo siguieron en la lucha, teniendo siempre presente en el pensamiento que saldrían victoriosos de este cruel enfrentamiento. Morelos al enterarse de esta gran hazaña reconoce su valentía lo deja al mando de una tropa, que más tarde partió a instalarse en la ciudad de Veracruz.
Cuantiosas fueron las batallas que sucedieron la toma de Oaxaca; no obstante fue el 10 de octubre de 1824, cuando Guadalupe Victoria alcanzo uno de sus más caros anhelos: ser el Primer Presidente de México.
Lo que más me llamó la atención de la narrativa histórica es que cuando el que toma la aventura de narrar es el alumno; este tiene que poner en juego sus conocimientos, habilidades y actitudes, convirtiéndolo en un investigador que consulta fuentes; pero que tiene la libertad de moldearlo a la conveniencia de su relato, develando su percepción de los hechos históricos de estudio.
Maestra no puedo sino agradecerle su disposición al trabajo y el hecho de ayudara a sus compañeros a concretar este esfuerzo colectivo. Si bien es cierto no fue fácil trabajar con las limitantes técnicas ustedes como equipo siempre estuvieron a la altura de las circunstancias por lo que estoy consciente de que en su caso hubo un proceso de aprendizaje significativo y un proceso metacognitivo profundo.
ResponderEliminarMe agrada mucho la presentación que le dio al Blog, porque permite visualizar los aspectos relevantes que rescataron como equipo y los suyops propiios. Gracias y suerte. Feliz navidad y próspero años nuevo.